Creo que todos hemos visto alguna vez, en el programa de televisión de Supernanny, su sistema de puntos, mediante el cual los niños aprenden de forma positiva que, realizar ciertas tareas, o comportarse bien, tiene recompensa.

Mi experiencia referente a este sistema ha sido bastante positiva las veces que lo he llevado a cabo, para reforzar ciertas conductas.

Pero para que funcione, si que os adelanto, que es vital contar con los niños, ya que su participación y su aceptación, es imprescindible, si no conseguimos que el niño acepte este “juego”, no podremos llevarlo a cabo.

Antes de empezar, hay que determinar claramente las recompensas que se van a conseguir y los puntos necesarios para cada una de ellas.

Para esta tarea, es muy importante ponerse en el lugar del niño y pensar en aquellas cosas que realmente le pueden motivar, ya que a cada niño le hace ilusión alguna cosa distinta.

En segundo lugar, en función del carácter, la paciencia o la edad del niño se pueden establecer recompensas a corto o a más largo plazo, también teniendo en cuenta la envergadura de la recompensa que vayamos a otorgar, es decir no es lo mismo, recompensar con una bicicleta, ir a un parque temático, con conseguir un helado de postre, y por ejemplo un niño de 3 años necesitará recompensas más inmediatas para poder entender la causa-efecto, mientras que un niño más mayor podrá conseguir algo más importante si tiene más constancia en el tiempo.

Una vez que tenemos claro, las recompensas, los puntos necesarios, y el plazo, tenemos que identificar aquellas tareas que queremos reforzar y sobre todo hacérselo entender a nuestros pequeños.

Es decir, si ellos no están de acuerdo con intentar conseguir dichas metas, será una vana tarea intentarlo.

Pero sobre todo, es importante que vayamos fijando las metas poco a poco, y sobre todo que sean realistas y asequibles de conseguir por el niño, así irá viendo que lo va consiguiendo y se motivará,  y sobre todo no pretendamos que  nuestro hijo de la noche a la mañana se convierta en “un niño modelo, ni pensemos que al día siguiente de empezar con este nuevo sistema su actitud y conducta van a cambiar de forma mágica. Os adelanto que desde mi experiencia, es un proceso lento.

Para el panel o el póster de los puntos, tenéis la opción de comprarlo hechos, por ejemplo hay una colección de la serie Peppa Pig  llamada “carpeta de  premios” que tienen temas concretos para aprender a comer, o a ser mayor. Por un precio de unos 10€-20€, tendréis una carpeta con actividades y un poster, con las tareas a realizar, y pegatinas al conseguir las tareas.  Aquí os dejo una tienda on-line donde comprarlo, pero lo podéis encontrar también en grandes superficies o librerías, como Casa del Libro. (http://tienda.5mimitos.com/products/carpeta-premios-peppa-pig)

También tenéis la opción de imprimir muchas imágenes de tablas ya creadas en Internet y usarlas

La ventaja de adquirir o imprimir el póster de puntos ya hecho es que visualmente es muy atractivo además, si a tus hijos,  les gusta el personaje en cuestión, será más fácil conseguir que “entren en el juego”; pero la parte negativa es que es mucho menos flexible, a la hora de elegir las cuestiones que queremos reforzar.

Si optáis por realizar vuestra propia tabla de puntos, puede ser muy  divertido y positivo “construirla” junto con los niños, así lo verán mucho más cercano, al ser algo en lo que han participado lo interiorizarán mejor.

Podemos ponerle algunas tareas fijas que nosotros queramos, pero aquí podemos darles un margen para que elijan ellos mismos alguna tarea que consideren que tienen que mejorar, os sorprenderéis gratamente de su sinceridad, y será una de las tareas que mejor cumplirán.

Lógicamente si nos plantean que su tarea sea ver los dibujos de la tele, o ir al parque, les haremos entender de forma sencilla que eso nos es una tarea, sino una recompensa.

Como ya os he comentado es muy importante la constancia para obtener resultados positivos, pero  solo un apunte: no os cupabilicéis si el sistema no os funciona, si no sois constantes, o si un día se olvida pegar los puntos…, ya que siempre se puede probar otra cosa, volver a empezar, o pegar los puntos de dos días.

No somos perfectos, y lo bueno, es que al día siguiente, pase lo que pase, seguiremos siendo mamás y papás, y tendremos una nueva oportunidad de empezar de nuevo. No os desaniméis.

Compartir

Sobre el Autor

Mamá de una niña de casi 7 años, compaginando mi carrera profesional en Marketing con la maternidad. Aprendiendo cada día de mi pequeña lo que realmente importa en la vida.

Deja tus comentarios

Current ye@r *