Cómo todos los otoños, llega el momento de cambiar la hora de nuestros relojes, y con ello,  la eterna discusión de todos los años entre familiares y amigos:

¿Pero dormimos una hora más o una hora menos?, ¿Pero a las 2 serán las 3 o a las 3 serán las 2?

cambio-hora-inviernoPues bien, cómo todos los otoños, dormiremos una hora más la noche del sábado al domingo, es decir a las 3 de la madrugada, volverán a ser las 2. Lo que en un principio, puede parecer una buena noticia, y que el domingo sintamos que el día se hace mucho largo, puede provocarnos a mayores y a pequeños, ciertos desajustes tanto físicos como psicológicos.

Por lo general, en cuanto a lo que a la parte fisiológica se refiere, es decir al cambio en las rutinas de sueño, los horarios alimenticios…los adultos tardan hasta un máximo de 7 días en que su cuerpo se adapte a los nuevos ciclos biológicos. En los adultos, los efectos psicológicos, son derivados principalmente por la reducción de horas de luz y suelen ser los que más tienden a afectarnos.

Quién no piensa todos los años, al llegar esta fecha:  Puff, otra vez salimos de noche del trabajo! o En Invierno parece que el tiempo cunde menos!

Pues bien, en los adultos el cambio horario puede causar: alteraciones de sueño, cansancio matutino, estados de irritabilidad, llegando en algunos casos a cuadros depresivos, aunque cómo es lógico no afecta a todo el mundo por igual.

7 de cada 10 españoles reconocen sentirse más tristes con la llegada del invierno.

Sin embargo, a los que más afecta este cambio horario, es a los niños, aunque gracias a su increíble capacidad de adaptación, los síntomas suelen ser más leves y pasajeros.

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Algunos de los síntomas que puedes notar en tus hijos estos días, según la Asociación Española de Pediatría, son: dificultad para conciliar el sueño, pérdida de concentración, alteraciones del estado de ánimo, irritabilidad y/o fatiga.

Sin embargo, podemos intentar paliar las causas físicas con estos sencillos consejos:

  • El domingo, tras el cambio horario, intentar seguir desde el principio el nuevo horario alimentario, es decir comer y cenar entre 15 y 30 minutos antes de la hora habitual.
  • En los niños más mayores, intentar evitar la siesta ese día y en los más pequeños reducir un poco el tiempo habitual de sueño, ya que se tendrán que ir a la cama una hora antes de lo habitual, por lo que puede darse el caso de que cuando llegue el momento de ir a la cama, no tengan sueño.
  • Evitar al menos los primeros días tras el cambio de hora, bebidas con cafeina principalmente horas antes de ir a la cama, pero mejor no tomarlas en todo el día.
  • Evitar la actividad física una o dos horas de antes de ir a la cama, ya que les puede aumentar el nivel de endorfinas y dificultar más la conciliación del sueño.
  • Aunque siempre es recomendable, en estos días más aún, evitar el uso de videojuegos, tablets, y aparatos tecnológicos una o dos horas antes de ir a la cama, ya que pueden excitar a los niños en exceso y alterarles el sueño nocturno.

No obstante,  la parte psicológica puede ser la más complicada también para los peques, ya que con la llegada del frio y la reducción de luz, los niños disfrutarán de menos horas al aire libre, de ir al parque, de dar paseos…

Esto puede hacer que se sientan más tristes o más inquietos, por ello es muy importante planificar con ellos actividades divertidas para hacer en casa, que les refuerce la idea de que no salir también puede ser genial.

Además tenemos que plantearlo cómo una buena oportunidad para realizar más actividades en familia.

Algunas actividades para hacer con ellos en casa pueden ser:  los juegos de mesa, las manualidades, cocinar galletas o bizcochos o simplemente una peli con palomitas, puede ser un plan de lo más divertido.

Para los niños más activos, habrá que pensar en otras opciones más movidas como, por ejemplo jugar al escondite , a las tinieblas, al escondite inglés, o una simple guerra de almohadas, puede ser de lo más divertido para mayores y peques.

Pero lo fundamental es que nosotr@s pensemos en positivo e intentemos ser optimistas, ya que los niños perciben nuestro estado de ánimo, porque recordad que:

Todas las cosas tienen siempre su parte buena, sólo hace falta encontrarla.

A vosotr@s cómo os suele afectar el cambio de hora? Y a vuestros niños? Tenéis algún consejo más? Esperamos vuestros comentarios.

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About Author

Mamá de una niña 8 años, compaginando mi carrera profesional en Marketing con la maternidad. Aprendiendo cada día de mi pequeña lo que realmente importa en la vida.

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